El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, recibió críticas de sectores de la oposición por permanecer de vacaciones en Lanzarote mientras Ceuta atraviesa una crisis vinculada con la presión migratoria.

Desde el Partido Popular cuestionaron la ausencia física del mandatario y acusaron al Ejecutivo de proyectar la imagen de un “Gobierno ausente”. También reclamaron que Sánchez interrumpa su descanso para ponerse al frente del operativo.

El Gobierno rechazó esos cuestionamientos y aseguró que el presidente continúa trabajando y coordinando la respuesta ante la situación. La Moncloa difundió imágenes de Sánchez participando mediante videoconferencia en reuniones relacionadas con la crisis de Ceuta.

La controversia se produjo después de que el mandatario pasara parte de su descanso estival en La Mareta, residencia ubicada en Lanzarote. Según la información difundida, Sánchez acumuló 27 días de vacaciones durante el verano de 2026.

La presión migratoria sobre Ceuta convirtió nuevamente las vacaciones presidenciales en un eje de disputa política entre el Gobierno y la oposición, con cuestionamientos centrados tanto en la gestión de la crisis como en la presencia física del jefe del Ejecutivo.