El Reino Unido profundizó durante los últimos meses su actividad militar en las Islas Malvinas con ejercicios terrestres y aéreos, patrullajes navales y planes de modernización de sus capacidades defensivas en el Atlántico Sur.
Las maniobras tuvieron entre sus protagonistas a integrantes de una compañía de rotación del quinto batallón del regimiento The Rifles. Durante los ejercicios, las fuerzas británicas utilizaron helicópteros de transporte y cazas Eurofighter Typhoon para realizar operaciones de asalto aéreo y terrestre, incluidas prácticas con fuego activo.
Parte de los entrenamientos se desarrolló en Sapper Hill y Wireless Ridge, sectores próximos a Puerto Argentino que fueron escenario de combates durante la Guerra de Malvinas de 1982. Las prácticas incluyeron actividades tanto diurnas como nocturnas.
La actividad naval también tuvo como protagonista al HMS Medway, patrullero de la Marina Real británica desplegado en el Atlántico Sur. El buque recaló en el puerto chileno de Punta Arenas para realizar tareas de reabastecimiento técnico.
Además, se denunciaron desplazamientos del HMS Medway por aguas bajo jurisdicción argentina, cerca de las costas de Santa Cruz y Tierra del Fuego, sin la autorización requerida. La situación provocó cuestionamientos desde Tierra del Fuego y pedidos de informes en el Congreso para conocer las medidas adoptadas por el Gobierno argentino ante el episodio.
En paralelo, los nuevos lineamientos de defensa británicos contemplan una modernización tecnológica de sus bases periféricas. En las Malvinas, la base de Monte Agradable aparece como el principal centro del dispositivo militar británico, con planes que incluyen capacidades de defensa antiaérea, radares de mayor alcance y sistemas vinculados con operaciones mediante drones.

