El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, disolvió este miércoles la Asamblea Nacional y convocó elecciones parlamentarias anticipadas para el próximo 25 de octubre. La decisión adelanta más de un año unos comicios que originalmente debían celebrarse en diciembre de 2027.
Vucic firmó el decreto después de que el Gobierno serbio presentara el 7 de septiembre una solicitud formal para disolver el Parlamento. La medida entra en vigor con su publicación en el Boletín Oficial y, a partir de ese momento, comienzan a correr los plazos correspondientes al proceso electoral.
La convocatoria se produce después de casi dos años de protestas encabezadas principalmente por estudiantes. Las movilizaciones comenzaron tras el derrumbe de una marquesina de la estación ferroviaria de Novi Sad en noviembre de 2024, una tragedia que dejó 16 muertos y desencadenó reclamos de transparencia y denuncias de corrupción contra las autoridades.
El Gobierno sostuvo al solicitar las elecciones que una nueva votación permitiría reducir las tensiones existentes en la sociedad. Vucic también vinculó la convocatoria con las divisiones y conflictos políticos que atraviesa Serbia y defendió la necesidad de resolver la disputa mediante las urnas.
Los comicios también podrían modificar el papel político del propio Vucic. El gobernante Partido Progresista Serbio (SNS) lo eligió para encabezar su lista electoral y lo nominó como candidato a primer ministro, cargo que ya ocupó entre 2014 y 2017 antes de asumir la Presidencia.
Vucic es presidente desde 2017 y no puede presentarse a un nuevo mandato presidencial. El SNS, que gobierna Serbia desde 2012, obtuvo la mayoría absoluta en las últimas elecciones parlamentarias anticipadas, celebradas en diciembre de 2023.
La oposición y los manifestantes acusan desde hace meses al oficialismo de corrupción, restricciones a la libertad de prensa y violencia contra adversarios políticos, señalamientos rechazados por Vucic y sus aliados. El movimiento estudiantil surgido durante las protestas busca ahora trasladar parte de esa movilización social al escenario electoral.
Con la disolución del Parlamento formalizada, Serbia entró oficialmente en campaña para las elecciones del 25 de octubre. La votación definirá la nueva composición de la Asamblea Nacional y determinará si Vucic consigue regresar al cargo de primer ministro después de más de nueve años como jefe de Estado.

