El abogado de Lindsay Clancy cuestionó duramente al único miembro del jurado que se opuso a absolver a la mujer acusada de matar a sus tres hijos en Massachusetts. El proceso terminó en juicio nulo después de que los 12 integrantes no lograran alcanzar un veredicto unánime.

El juez William Sullivan declaró el juicio nulo el 4 de septiembre, después de cinco semanas de testimonios y siete días de deliberaciones. El jurado había comunicado en tres oportunidades que se encontraba estancado y que no podía llegar a una decisión unánime.

Kevin Reddington, principal abogado defensor de Clancy, aseguró después de la decisión que un solo integrante impidió alcanzar la absolución. “Espero que ese hombre pueda dormir bien por la noche”, afirmó frente al Tribunal Superior del condado de Plymouth.

La controversia había comenzado antes de la anulación. El presidente del jurado informó al tribunal que uno de sus integrantes reconocía tener una duda razonable sobre la responsabilidad penal de Clancy, pero aun así se negaba a votar por su absolución. Otros miembros del jurado también cuestionaron posteriormente su comportamiento.

La defensa intentó que ese integrante fuera apartado al considerar que no estaba aplicando correctamente las instrucciones judiciales sobre el estándar de duda razonable. El juez decidió mantenerlo en el jurado después de preguntarle, junto con los demás integrantes, si podía cumplir con las instrucciones legales.

Clancy, una exenfermera de 36 años, no negó haber estrangulado a sus tres hijos —de cinco años, tres años y ocho meses— en enero de 2023. La cuestión central del proceso era determinar si podía ser considerada penalmente responsable de los crímenes.

Sus abogados sostuvieron que atravesaba una psicosis posparto que le impedía comprender adecuadamente sus actos. La Fiscalía presentó una interpretación diferente y argumentó durante el juicio que Clancy estaba lúcida y había planificado los asesinatos.

El juicio nulo no equivale a una absolución y los cargos contra Clancy continúan vigentes. La Fiscalía todavía debe decidir si buscará realizar un nuevo proceso, mientras el caso continúa abierto y podría volver a llevar a la acusada ante un jurado.