El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) alertó el 29 de julio, un día antes de la entrada masiva de migrantes en Ceuta, de convocatorias difundidas en redes sociales para intentar acceder a la ciudad autónoma por mar y a través de la valla. Los avisos fueron enviados tanto a organismos españoles como a los servicios de inteligencia de Marruecos.

La información aparece en los 40 documentos y comunicaciones sobre la crisis de Ceuta desclasificados este miércoles por el Gobierno de Pedro Sánchez. El material permite reconstruir los avisos que circularon entre los organismos de seguridad e inteligencia durante las horas previas a los acontecimientos del 30 de julio.

A las 13:52 del 29 de julio, el CNI informó a la Delegación del Gobierno en Ceuta de que había detectado en redes sociales un llamamiento para intentar entrar por la valla y por mar al día siguiente. Inteligencia advirtió además que dos de los grupos involucrados reunían un total de 180.000 seguidores, un dato que utilizó para señalar el alcance potencial de la convocatoria.

Un minuto después, el organismo intentó contactar con la Unidad Central Especial número 3 de la Guardia Civil. En el mensaje enviado tras una llamada sin respuesta, el CNI explicó que disponía de información sobre posibles entradas a nado y saltos de la valla coincidiendo con la Fiesta del Trono de Marruecos. Posteriormente se produjo una conversación telefónica entre ambas partes.

La alerta también llegó a Marruecos. A las 18:26 de ese mismo día, el CNI emitió una nota de “alerta temprana” destinada a la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST) y a la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED), los servicios de inteligencia marroquíes. El documento advertía de varias convocatorias para entrar en Ceuta aprovechando las celebraciones de la Fiesta del Trono.

Las comunicaciones muestran, por lo tanto, que existía información previa sobre convocatorias para intentar cruzar la frontera. Sin embargo, los documentos disponibles no permiten afirmar que el CNI hubiera anticipado con precisión la magnitud que finalmente alcanzaría la entrada masiva.

El contenido de los documentos también reaviva la controversia sobre qué información llegó al Ministerio del Interior. Fernando Grande-Marlaska había asegurado previamente que no conocía informes que permitieran anticipar lo sucedido. La documentación confirma avisos a la Delegación del Gobierno y a unidades de la Guardia Civil, mientras distintas informaciones periodísticas sostienen que posteriormente también hubo contactos con el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras.

La publicación de los informes se produjo después de que Sánchez se comprometiera el 3 de septiembre en el Congreso a hacer pública la documentación disponible. El Gobierno sostiene que los avisos existentes no permitieron prever la dimensión de la crisis, mientras la oposición reclama explicaciones sobre las alertas que manejaban los organismos del Estado antes del 30 de julio.