OpenAI está ampliando el uso de sus modelos de inteligencia artificial hacia tareas especializadas y aseguró que ya los utilizó para acelerar el diseño de su propio hardware. La directora financiera de la compañía, Sarah Friar, explicó este miércoles que la empresa busca aplicar estas capacidades en áreas como semiconductores, ciencias de la vida y servicios financieros.

Durante la conferencia Goldman Sachs Communacopia + Technology, Friar destacó el desarrollo de Jalapeño, el primer chip de inferencia personalizado de OpenAI, realizado en colaboración con Broadcom. Según la empresa, sus propios modelos participaron en distintas etapas del proceso de diseño y optimización.

OpenAI informó previamente que Jalapeño pasó desde el diseño inicial hasta la finalización del diseño para fabricación en aproximadamente nueve meses. La compañía sostiene que la inteligencia artificial permitió explorar implementaciones, reducir ciclos de verificación y optimizar partes de los circuitos.

El objetivo del chip es mejorar la eficiencia al ejecutar modelos de lenguaje y reducir los costos asociados al enorme consumo de infraestructura que requiere la inteligencia artificial generativa. OpenAI afirmó que las primeras pruebas mostraron mejoras en rendimiento por vatio y latencia frente a sistemas comerciales utilizados como referencia, aunque esos resultados corresponden a evaluaciones difundidas por la propia empresa.

La estrategia forma parte de un movimiento más amplio de OpenAI para controlar una mayor parte de su infraestructura tecnológica. Además de desarrollar modelos y productos como ChatGPT, la compañía está avanzando sobre centros de datos, redes, sistemas de cómputo y chips especialmente diseñados para ejecutar sus cargas de trabajo.

Reuters reportó que Friar también señaló que OpenAI quiere ofrecer soluciones de inteligencia artificial orientadas a resultados concretos para empresas, en un contexto de creciente competencia entre modelos propietarios y alternativas abiertas desarrolladas en Estados Unidos y China.

El desarrollo de chips propios se convirtió en un frente central de la carrera por la inteligencia artificial. Empresas como Google, Amazon, Meta y Microsoft también trabajan en procesadores personalizados para reducir su dependencia de proveedores externos y optimizar el costo de operar modelos a gran escala.

OpenAI mantiene una alianza con Broadcom para desarrollar varias generaciones de aceleradores y prevé desplegar esta tecnología dentro de su infraestructura. La compañía todavía deberá demostrar a escala comercial cuánto puede reducir los costos y mejorar el rendimiento frente a las alternativas ya disponibles en el mercado.